La jom atenda
Don Tuto, de 65 años, viudo y retirado, con una formación académica y moral tradicional y típica de la época en que se crió, lleva muchos años residiendo en Estados Unidos. Sufre de Alzheimer progresiva y –en ocasiones–, la realidad se le confunde con la imaginación. La soledad y pérdida de su esposa le están consumiendo el alma y deteriorando la salud cada vez más. Su Home Attendant es una mujer dominicana de unos 50 años, que trabaja ofreciendo atención para envejecientes en el hogar, oficio del que se siente muy orgullosa y al que se entrega con sentimiento humanista. Su propia soledad y vida de madre soltera con dos hijos le consumen el alma en una insatisfacción interior que disimula entregándose mucho a su trabajo y al cuidado de su familia.
La una con espíritu efusivo y grandes ganas de vivir, el otro apabullado por el deterioro físico y mental, pero ambos unidos por el hilo del vacío existencial: estas dos soledades y personalidades tan distintas, encerradas en un apartamento de algún edificio en el vecindario de Washington Heights, generan un cóctel increíblemente intenso, insoslayablemente emotivo y perturbador.