Cadáveres para el tiempo. Dos poética
VII Feria del comisionado de cultura en New York
No hay belleza en lo que escribo; canto a las espinas, canto a la tragedia incomprendida, al lado oscurecido de lo oscuro. Estoy solo (en verdad no lo sé aún) desconozco otros sobrevi- vientes. Dentro está la gruta atestada de esas formas infalibles que siempre hieren. Afuera está lo que mata: el otro ser, la diana.