La flama magna
VII Feria del comisionado de cultura en New York
¿A cuál corazón hacen referencia los textos que conforman La flama magna? Teniendo en cuenta la postura orteguiana de que las raíces de la cultura están contenidas en dicho órgano, el autor se acerca a los tres corazones detallados por James Hillman en El pensamiento del corazón: al corazón “león”, al corazón “bomba”, y al corazón “personal” de San Agustín.
El primero es desde donde emanan las virtudes más nobles: la audacia, la lealtad y la compasión; este corazón de león representa nuestra determinación de vivir, la fuerza de nuestra más intensa pasión. El corazón “bomba”, por otra parte, es el “órgano del cuerpo”, el de los médicos; la máquina que gracias al genio de William Harvey la ciencia logró estudiar apenas en 1616, y que sin duda alguna es segura depositaria del secreto de nuestra muerte. El tercer corazón que intentan retratar las narraciones contenidas en este fajo es aquel que guarda nuestras más profundas intimidades: el corazón “personal” de San Agustín. El refugio de los sentimientos, el amor y la intimidad. La sede del alma, el deseo y la divinidad insondable…