Flor de cactus
Proyectos culturales, Santo Domingo 2015
LA AVENTURA de organizar una antología depara algunos ineludibles lugares comunes que han de asumirse con la sana y aparente indiferencia del estoico. Es preciso explicar los criterios que se configuran en eje de selección y justificar las consabidas exclusiones. Toda antología es un proyecto pretensioso en el que prima la subjetividad. La cuestión es axiomática y la renuncia a la explicación que pareciese necesaria es lo prudente. De manera que al asumir como premisa que se trata de una antología regional que se organizará ajustándose al criterio de la división política de la geografía de la zona se infiere que se hará lo posible para seleccionar autores y textos verdaderamente representativos. Desde esa necesaria referencia se podrá entender la presencia de ciertos autores en una que otra provincia y la ausencia de autores similares en otras. La idea que prima es la selección de autores que representen lo mejor de sus respectivas provincias, lo que admite la analogía entre la presente antología y las virtudes y asperezas del territorio que la atraviesa.