Las últimas palabras
Dicen por ahí que en la vida todo pasa y nada queda, y a mí desde hace poco me sucede todo lo contrario: un acontecimiento me tocó profundamente el alma y me ha dejado aturdido, pensando muchas veces en el suicidio. Me sorprendió cuando más feliz me sentía, y se me ha quedado todo el tiempo en la memoria, martirizándome las ganas de vivir.