Palabras sin tiempo
[Selección poética]
Domingo Segundo Moreno Jimenes nació en Santo Domingo minutos después de la medianoche del 6 de enero de 1894 como un regalo de reyes para el matrimonio formado por su padre Domingo Moreno Arriaga (de padre venezolano, Antonio Moreno Urdaneta, y madre seibana, Emilia Arriaga) y la sabanetera María Josefa Jimenes. Esta era hija de Rosenda Hernández y Juan Isidro Jimenes (1846-1919), que sería presidente en 1899 y 1916, quien a su vez era hijo de Manuel Jimenes (1808-1854), cubano, segundo presidente de este país. Nuestro poeta era un caribeño total.
Fue un poeta extraño desde sus primeros versos. Para tener una idea de lo que sostenemos, diremos que, a diferencia de la mayoría de los poetas de su tiempo, nunca anduvo a la moda y siempre fue abstemio.
Como la mayoría de los jóvenes de su época, su lectura principal eran las revistas y periódicos, y algo de lo que había en el ambiente le llegaría por ósmosis. No podría calificársele de modernista ya que hasta el último poema de Promesa, fechado en 1914, época en que está en El Seibo —uno de sus lugares emblemáticos—, nunca había citado a Rubén Darío. En Promesa aparece “Atardecer campestre”, escrito posiblemente en 1913, que ha sido antologado como postumista. Se trata de un soneto en alejandrinos, con versos pareados asonantes. Algo no común. Es más, en ese libro, desde el primer poema mide constantemente sus versos; hasta los puramente “libres” son versos de verdad, bien medidos, con algunos defectos de principiante, pero casi siempre asonantados, hasta llegar, en su segundo libro, a la eliminación de la rima.