Zompopo peculiar
Sí, no bromeo, Roberto era raro, ¿o debería decir “rara”? Sí, rara, pues Roberto era una hormiga: ¡una hormiga a quien le encantaba leer! Lo único que quería hacer era leer, leer por las mañanas, por las tardes, por las noches, parado, sentado, acostado, caminando... Leía solo y acompañado. Leía y disfrutaba tanto de leer y escribir (¡ah!, porque también escribía) que hasta soñaba, despierto y dormido, con los libros que quería leer y con los personajes a los que le gustaría incluir en sus libros, ¡darles vida!