Cuentos escogidos
Estoy enferma. Gravemente enferma. Sé cuál es la causa de mi enfermedad. Sé cuál es su única cura. Pero esa cura no me llegará nunca. De eso estoy segura. Dolorosamente segura. Estoy enferma. Enferma de pasión. Siento como miles de brasas que me recorren por dentro y llenan de fuego todo el interior de mi cuerpo hasta calcinarme el alma.