Verdad, patria y familia
En estas páginas se despliega los momentos vividos por el autor, contados desde la franqueza. Son el retrato de una época de convulsiones políticas y crímenes. En los inicios del gobierno de los 12 Años de Joaquín Balaguer al autor le tocó asumir la peligrosa tarea de declarar ante la comisión policial que “investigó” la detención y posterior desaparición del connotado dirigente político y sindical Guido Gil Díaz, quien realizaba su labor de agitación en la zona de influencia de la multinacional Central Romana Corporation.
Aquel crimen, que tuvo lugar en febrero de 1967 frente al antiguo puente Ramfis de la carretera Mella, puso a prueba su templada moral cristiana, que superó los miedos y las calumnias que provocó aquel crimen político.