El hombre que se vio a través de la ventana
Desde la ventana también miré una hoja seca que arrastraba el viento
procedente del norte, y el viento que venía del sur la embestía con la
misma fuerza hasta regresarla al lugar de origen. La vi transformada por el tiempo, pero pensé, aún sigue siendo materia.
Seguí ensimismado en el accionar de la calle. La vendutera con su batea a la cabeza, levantaba la voz para imponerse a la del pregonero que
arrastraba su carreta repleta de mercancías frescas, las que ofrecía a
quienes se acercaban a comprar unas que otras frutas, vegetales…