Yada
Experimentar a Dios
A Marlvin Wallace le conozco desde los soles de la
infancia. Su cosmovisión cristiana ha estado rubricada
por el arte. Compone, toca, escribe. Tanto en su
primer libro,
“Cuestiones de vida o muerte”
, como
en “Yada. Experimentar a Dios”
, que ahora entrega al
público, recibimos íntimos testimonios de su rol de
líder, padre, esposo, hijo, ciudadano. Él es un creyente
con los pies sobre la tierra, consciente de los días
en los que ha tocado su peregrinación telúrica. Se
desenreda con espontaneidad el hilo argumental de
sus textos, como si conversara con el lector rodeado
del aroma de una taza de café, sentado al piano. Yada
es un texto del corazón, un registro de los instantes,
un diario disperso como los astros. Es experiencia
resumida en las batallas de cada día de un hombre
que eleva sus manos a Dios pero también cuestiona
las asperezas insondables de la condición humana.
Páginas atravesadas por una franqueza que no pierde
la elegancia y el acierto narrativo, páginas de un alma
cantora encontramos en Yada, uno de los libros más
privados y sinceros que he leído jamás.
Juan Hernández Inirio