Arena y limo
Comenzar este libro con una canción es solo un señuelo que nos conducirá a un conjunto de ensayos reunidos como libro, que denotan, en primer lugar, las condiciones de un ente escritural que es sin duda un buen lector.
A lo largo y ancho del libro se nota la pasión lectora del autor de Arena y limo. La espera en un consultorio lo conducirá a investigar y a elaborar uno de sus más interesantes ensayos que es Tras las huellas de la bailarina española. No creo que alguien pueda ser ensayista sin ser un apasionado de la lectura y sin ver el mundo como lo vio Borges, como una inmensa biblioteca. Quizás por eso comienza con el autor de Fervor de Buenos Aires.
Al leer este trabajo nos damos cuenta de que estamos en un terreno donde pensamiento e imaginación coexisten con bordes finísimos que licuan las diferencias para que la auténtica literatura sea una sola y los géneros literarios meros instrumentos didácticos, porque en Borges saltar de un ensayo a un poema y de ahí a un cuento o al revés significa hacer literatura sin hacer concesiones a la medianía, siempre ascendiendo hacia una estética de la totalidad.