Las puertas del misterio
(Antología poética)
Tiene la medida de mi sueño,
los ojos de mi infancia,
lo que yo amo:
lo que no retorna,
lo que no llega todavía;
se levanta en mis párpados
y de ahí hace volar sus gaviotas,
se desplaza y permanece,
siempre es ella en todas partes
saludando al universo.
Llena todos los días del mundo,
y aún no nace, porque no tiene fin.
La encuentro en el silencio, en la absolución,
pero ella está dispersa, ubicada en todo.
Si algún día llego a penetrar su tercer brazo
le daré vendimias de su cuerpo:
el hombre, el pasto, la niebla...