Me arrepiento de mi pecado
Un llamado a la paz con Dios
En esta obra mostramos las revelaciones bíblicas, para que cada lector pueda entender que Dios ya hizo lo necesario para que cualquier hombre sea salvo: Jesús vino a la Cruz, satisfizo la ira de Dios, murió y resucitó de los muertos. Ahora, el cristiano debe decir esto a los impíos. Si ellos se humillan ante Dios y creen en Cristo, Dios los salva (Santiago 4:6).
Si usted cree que el arrepentimiento no es decisión de cada persona, entonces es posible que usted mismo no se haya arrepentido. Usted debe arrepentirse de sus pecados para poner su fe en Cristo. Debe decidir hacerlo de una vez por todas.
Aunque usted se considere cristiano, si no ha decidido arrepentirse, sepa entonces que debe hacerlo hoy mismo, ya que, si no lo ha hecho, no es salvo.