Los fabricantes de juguetes
Martica miraba asombrada la estructura de la fábrica. Era como si la viera por primera vez, y eso, que la veía casi todos los días, pero siempre le impresionaban los dos enormes soldados de juguete, uno a cada lado de la puerta, con sombreros y botas de color rojo, uniformes azules y en vez de bayonetas sostenían a otros dos muñecos iguales a ellos. El techo de la fábrica se parecía al típico techo de la casita de jengibre de los cuentos, las paredes eran de madera con los dibujos de sus juguetes más famosos.