Llanto azul
y otras historias terribles
Mamá, mamá, ¿Qué pasa, que vas de prisa? Ella no contesta, solo de vez en cuando voltea la cabeza y mueve sus aletas gigantes, llevamos un día completo nadando, pegados al monstruo de acero, la gran casa de hombrecitos, cadenas, cables, ruidos y humo. Mamá no me contesta, no entiendo cómo puede nadar con los ojos semiderruidos. Ahora que por fin se detiene el baúl de metal, mamá descansa, su rostro cabizbajo se torna rojo, sus ojos se cierran aún más, le hablo no contesta, sus aletas no se mueven, una cadena recorre su vientre donde mi hermanito se mueve, mamá, mamá, ¿Qué pasa? Porqué nos alejamos de los plantones y algas? Tengo hambre y creo que el bebé también, una lagrima roja, espesa, baja por su rostro, gran ruido que trilla las aguas, espuma que se levanta, no logro ver nada, me aterroriza.