Boutique de la memoria
Escribí este libro, Boutique de la Memoria, a mediados de la
década del 90 del siglo pasado. Mi compañera de entonces, una
joven bella e inteligente, con su actitud dispuesta y decidida,
siempre quiso que terminara la obra y, por consecuencia, tuvo
mucho que ver con el proceso escritural. Su ternura feroz y
su extraordinario valor personal con una casi inocente y falsa
fragilidad personal, estuvo siempre junto a mí y fue testigo de
los encantos y las desventuras de la escritura.