Vivir en santidad
El desafío de ser como Dios nos sueña
El epígrafe con el que iniciamos esta introducción está tomado de la Paráfrasis del Padrenuestro compuesta por san Francisco de Asís. Escrito en el que este reconoce a Dios como nuestro creador y salvador a la vez que lo vincula con la multitud de los santos, a quienes permanentemente Él ilumina con su luz, inflama con su amor y colma de gozo con su bondad. Con sobradas razones siempre hemos de santificarte (reconocer tu santidad), Dios vivo y verdadero, “para que conozcamos cuál es la anchura de tus beneficios, la largura de tus promesas, la altura de tu majestad y la hondura de tus juicios (Ef 3, 18)”.
Con el deseo de establecer desde el principio un tono íntimo y personal en este libro, he querido empezarlo formulando a los lectores –que yo espero que más que lectores se conviertan en ejercitantes– la siguiente pregunta: ¿qué sentimientos evoca en su interior el título “vivir en santidad: el desafío de ser como Dios nos sueña?” Respuesta en la que les pido que se detengan sin prisa y en la que incluso espero que tomen sus notas porque las mociones que en este proceso les regale el Espíritu Santo, tienen una importancia capital en el camino espiritual que en este texto les estoy sugiriendo emprender.