Saciada
Los caminos hacia la búsqueda de “la verdad“ llegan al encuentro de la ciencia y la poesía, abrazadas en una, iguales sin ser lo mismo, mas fundidas, resultan mística. La poeta que la encuentra, extasiada, busca palabras en los maestros y en ella misma. Inserta en esta búsqueda encontramos a María Arrillaga, escritora múltiple y constante en el oficio de poeta de esta nación puertorriqueña. En Saciada su voz poética se colma, pues recoge su universo léxico, temático y estilístico para compartirnos su experiencia de la belleza que descubre en el amor de Dios. Dios presente en la cotidianidad, en la feminista femeneidad del amplio significado de ser mujer, en el pobre hombre de la calle, en el homenaje a la patria y sus patriotas, en la belleza de hacer el amor.
–Alinaluz Santiago Torres
Saciada nos llena el alma de una inmensa necesidad de entrega total a todo lo espiritual. Nos une a un Dios vivo y real. María Arrillaga pudo trasladar su sentimiento divino, a la palabra sencilla, dulce y melodiosa de su diario quehacer. Ella quiere que por “su discernimiento de imperfecciones, el Señor le reclame mansedumbre y humildad”. Y le ofrece a Dios su libertad, en el más profundo repicar de su palabra mística.
–Evelyn Cruz