Visitas a Jesús Sacramentado en los siete monumentos
Las siete iglesias
La Iglesia católica dedica cuarenta días a prepararse como comunidad a la más grande de las alegrías: la Resurrección de Jesucristo, nuestro Señor. Este tiempo de preparación es conocido como Cuaresma y son días intensos de purificación, penitencia, solidaridad, ayuno y oración intensos. El Viernes Santo es para la Iglesia un día de duelo profundo; es el único día en que no se celebra la Eucaristía, solo se hacen las lecturas bíblicas relacionadas con la Pasión del Señor y oraciones, y se comulga con el Pan consagrado el Jueves Santo. Esto ha dado origen al traslado solemne de la Eucaristía, el día anterior, a un lugar especial y distinto al que, comúnmente, se le reserva en el templo. El traslado solemne de la reserva eucarística se realiza al finalizar la misa de esa tarde, es decir, al culminar la celebración de la Cena del Señor. El presente folleto ofrece una forma de oración en la cual los católicos recorren entre la tarde del jueves y la mañana del viernes, siete lugares donde hay reservas eucarísticas (Monumentos), con espíritu de adoración, como peregrinos. Cada lugar está en conexión con una de las siete casas a las cuales fue llevado Jesús, desde que fuera hecho preso en el monte de los olivos, hasta ser sentenciado a muerte por Pilato. Así, en unión profunda con los momentos de su juicio, las personas se disponen a la solemne conmemoración de la muerte del Señor, el viernes de la pasión.