El dulce Compañero del Otoño
Diez años después de “peligrosamente” haber sido prohibida la obra
“El dulce compañero del otoño” la saqué de su escondite forzoso en
el 1981 y la mostré a varios amigos teatristas, los cuales me motivaron
a montarla, tratando de burlar a la censura, con algunos cambios al
pensar que diez años, eran suficientes para el olvido.
Se la presenté a Bienvenido Miranda y éste se entusiasmó con ella
para estrenarla en el Teatro Nacional, con su compañía de teatro Alta
Escena.
Para su montaje me sugirió que empleara los “flash back” o
“retrospectivas” para darle movilidad a la trama, en vez de las escenas
por cuadros continuados y así lo hice.
La obra se llegó a ensayar con dos elencos diferentes y en ese trayecto
se esfumó en el camino.
Eran realmente tiempos muy difíciles y creo que el mismo Bienvenido
Miranda, no sabe a ciencia cierta que sucedió con “El dulce compañero
del otoño”