La huella de Oller
José Antonio Pérez Ruiz, en La Huella de Oller, nos permite vivir el encuentro entre el maestro pintor y el ojo del contemplador e intérprete experto. Este último, consciente, y a pesar del “cruce sombrío de las veredas” teóricas, estéticas y políticas (actuales y decimonónicas) sabe destacar y suponer, en la narrativa de los diminutos paisajes ollerianos analizados, aquello que verdaderamente lo autentifica, tanto a él como a todo un pueblo caribeño y americano, más allá de una prueba dactilar.
-Doris E. Lugo Ramírez, PhD.
Apuntando al carácter señero de una obra olleriana que, sensible a los avances de la física óptica, se insertaba en un arte de vanguardia internacional y con ánimo conservacionista rescataba los resquicios de un paisaje y medio ambiente ya amenazados, José Antonio Pérez Ruiz (armador de un rico contexto que integra conocimientos y disciplinas) es también ente avizor, de una historiografía del arte cada vez más técnicamente fortalecida por las contribuciones de la ciencia.
-Irene M. Esteves Amador, PhD