Teologia de la terapia familiar
Enfocada desde un punto de vista biblico, teologico y profesional
Lo primero que les debo confesar es que no me creo ser un
experto en la materia; simplemente hacemos este esfuerzo a
los fi nes de contribuir con aquellos que, como yo, necesitan un
punto de apoyo que les ayude a entender el porqué de muchas
cosas que se producen en el seno familiar.
Puede decirse que los problemas y difi cultades son co-
sas inevitables; pero cuando no sabemos cómo resolverlos
debemos buscar la ayuda de Dios, de un ministro o de un
profesional de la conducta. Los teólogos de la Terapia Familiar
estamos para ayudar a superar aquellas situaciones o aspectos
de tu vida que te estén impidiendo vivir plenamente feliz y
que no te dejan avanzar.
A partir del momento del saludo inicial a la familia, el tera-
peuta tiene que hacer contacto con cada uno de los miembros,
y al mismo tiempo responder a las corrientes emocionales del
grupo, sean verbalizadas o sugeridas en las expresiones faciales,
tonos de voz u otros indicios de la interacción dentro del grupo.
Desde el comienzo (a través de lo que el grupo aporta o
de lo que el terapeuta se da cuenta por sus respuestas) debe
encontrar las formas de comprometer el grupo de manera que
todos sean partícipes y observadores.