Cuba en la hora cero de la independencia norteamericana
La Habana se convirtió en el centro de las comunicaciones entre los mandos políticos, administrativos y militares hispanos de la región y la propia península, así como de estos con los dirigentes de las sublevadas colonias. Una parte considerable de estas informaciones, fueron obtenidas a través de la red de agentes y espías que se vertebró y coordinó desde la capital cubana, en cumplimiento de las órdenes dispuestas por el gobierno de Carlos III.
En la isla, además, se desplegaron varios procesos de recaudación y entrega de donativos, préstamos monetarios y recursos bélicos a los rebeldes norteamericanos y los aliados franceses, al tiempo que se coordinaron una parte significativa de las tropas y medios militares utilizados contra las posesiones inglesas asentadas en las regiones norte, centroamericana y del Caribe insular. Operaciones en las que también contribuyó con sus formaciones militares, en particular con las milicias de pardos y morenos integradas por criollos.
Las valoraciones y documentos que se presentan en este libro, permiten comprender la dimensión internacional que alcanzó la lucha independentista norteamericana, tras la activa participación de Inglaterra, Francia, Holanda y España; en este último caso con una insoslayable presencia de sus colonias. Asimismo, los diversos escenarios de guerra donde se dirimieron los intereses en pugna, que más allá de las fronteras terrestres y marítimas de las Trece Colonias inglesas, abarcaron otras áreas distantes como Europa, y las circundantes: el Caribe insular, el océano Atlántico, Centroamérica y el suroeste de Norteamérica.