Hay que nacer de nuevo
El libro de Héctor Cuevas tiene una intención bien clara desde su título. Necesitamos encontrarnos con Jesús, para escuchar el núcleo central de su mensaje, transformarnos en un evangelio vivo y nuevo, en nuestro mundo de cambios constantes y acelerados, de conductas inducidas por estrategias publicitarias. Los dueños de este mundo, adentran las marcas comerciales, políticas, del espectáculo y la diversión hasta el centro de nuestra intimidad, y desde allí se van apoderando clandestinamente de nuestros sentimientos y decisiones.
En este mundo cambiante existen también diferentes intentos de renovación religiosa. Algunas muy exitosas y llamativas, pero no tocan necesariamente el centro mismo de la fe, el encuentro con el Hijo encarnado donde podemos contemplar el rostro de Dios en palabras y acciones humanas.