Felicidad pegajosa
Consuelo, una ballena que se sentía inmensamente solita,
nos enseña a enfrentar nuestras emociones de una manera positiva.
Reconociendo y aceptando como nos sentimos
somos capaces de identificar qué cosas nos hacen sentir mejor.
En esta historia padres también aprenden el valor de validar las emociones de su hijo/a desde sus primeros años, dándole herramientas sobre cómo responder a ellas desde el amor y la seguridad de que su hijo/a puede atravesar ese momento y salir fortalecido con el apoyo de sus padres.