Chelito mío y otros cuentos
Karen iba a la escuela como todos los niños, su abuela siempre estaba atenta a esos asuntos, sabía que, si la dejaba fuera, no solo iba a perder las posibilidades de formarse y educarse correctamente, sino que tendría cantando y haciendo todas esas actividades que se le ocurría solo a ella.
El ambiente en la escuela era distinto. Karen era muy aplicada, la primera que hacía sus tareas era ella, sin embargo, los profesores se irritaban con su intensidad, solamente una maestra la entendía y sabía cómo manejarla, Magdalena.