Permanencia del llanto
«Más allá —o más acá— de la sangre vertida, de las balas y de la muerte difundida, la figura de Jacques Viau se eleva desde entonces como símbolo profético de la integridad y de la pureza. En él convergen y se integran, en efecto, los elementos más constitutivos de nuestra esencia a la vez caribeña y universal. Haitiano de nacimiento y origen; dominicano por adopción y crianza; adolescente por sus años y su rebeldía; adulto por la carga de madurez y sufrimientos, Jacques anuncia con su canto y con la inmolación de su vida el despertar de un nuevo ciclo de esperanza». Max Jimenes Sabater