Cada tarde a las seis
Vivencias reales, mentiras propias que son verdades ajenas, y viceversa. Un poco de aquí y un poco de allá, con más de lo primero que de lo segundo. Cada tarde a las seis es un compendio de 60 minutos de letras con alma propia. Un minuto ajeno al que le sigue y precede, un minuto que se ríe indiferente; mientras el otro siente perderse entre sollozos de un corazón quebrado a la mitad. La única cronología real será la realidad del lector y lo que siente.