La revolución educativa
Durante siglos se ha estado produciendo un intenso debate acerca del rol de la educación en las diferentes sociedades y épocas. El que tiene lugar en nuestro país se inscribe en esa larga tradición. Preguntas como ¿qué les enseñamos a los niños, niñas y jóvenes? ¿Para qué los educamos?, como sociedad ¿qué esperamos de su formación? ¿Personas con destrezas y habilidades para desempeñarse bien en el trabajo? ¿Individuos con una determinada cantidad o volumen de conocimientos e informaciones memorizados? ¿Ciudadanos acríticos que solo se preocupen por su bienestar individual? ¿Hombres y mujeres que aprovechen las nuevas tecnologías del conocimiento y la información en un mundo globalizado y que al mismo tiempo estén desarraigados de su historia y su identidad cultural?
Las respuestas a estas interrogantes no siempre son las mismas a partir del ámbito social, cultural, filosófico, psicológico o ideológico de los interesados.
En pocas palabras, son las clásicas preguntas: ¿Qué enseñar? ¿Cuándo enseñar? ¿Cómo enseñar? y ¿Qué, cuándo y cómo evaluar? que definen un modelo pedagógico. En nuestro caso, el modelo educativo dominicano.
Desde el Ministerio de Educación impulsamos políticas educativas que dieran respuesta a las interrogantes arriba planteadas.