Visitas de Dios
¿Qué retiene el cumplimiento de tus pomesas ?
La historia del trato de Dios con Abraham es una
de mis favoritas. Durante siglos ha sido considerada
una rica fuente de enseñanzas que contribuyen
al crecimiento de la fe de todo el que se detenga a
escudriñarla.
Por muchos años he escuchado predicaciones y
estudios bíblicos basados en los capítulos 12 al 25
del libro de Génesis, donde encontramos detalles de
la experiencia única de Abraham, al ser llamado por
Dios y formado por Él para ser padre de todos los
creyentes por medio de la fe (Romanos 4:16). Lo que
sí es seguro es que el patriarca Abraham no demostró
ser “el padre de la fe” desde sus inicios.
Ciertamente creyó y aceptó el reto de Dios al salir
hacia una tierra desconocida la cual Dios prometió le
entregaría. Pero ésta fue sólo la primera parte de su
asignación. Su verdadero reto fue creer en la promesa
de que Dios haría salir de él una nación grande, cuando
ni siquiera tenía un hijo.