Sinfonía en la primavera
Un poema de Manuel Mora Serrano inspirado en la Pastoral de Beethoven
Beethoven llama al primer movimiento “Despertar de alegres sentimientos al encontrarse en el campo”. Algunos indican que es un retrato del amanecer en la campiña. Resulta fundamental el propósito “despertar sentimientos”, más que la descripción del paisaje. Mora Serrano evoca, recuerda, el campo de su niñez, según lo describe en la décima estrofa:
Quisiéramos ir con los calzones cortos, guindando de la prisa,
corriendo jubilosos como perros bien nacidos
por la orilla de aquel caminito rural que recordamos
en la campiña interminable de la infancia.
El último verso resalta cómo la voz poética lleva en su alma ese terruño de tiempos idos. Es una evocación, por consiguiente, de lo que lleva en el corazón, como lo delata los dos primeros versos de la primera estrofa:
Unos días vienen del sueño con sus mantillas malvas de neblinas,
cruzan por los campos donde rieran al sol primaveras idas.