Que sean UNO
Para que el mundo crea
Cristo expresó de forma clara que el mundo creerá que él es el enviado del Padre como consecuencia de nuestra unidad, pero nosotros nos empeñamos en segregarnos. El deseo de Dios es que su pueblo pueda vivir en armonía, siendo UNO, tal y como él nos lo ha ordenado, y este libro es un intento de traernos de vuelta a este importante principio. A vernos de verdad como un cuerpo, como una familia, pues la oración de aquel que intercede ante el Padre por nosotros sigue diciendo “ruego que todos sean UNO…, para que el mundo crea que tú me enviaste”.