Topacio amatistas y cielos
La poesía, en consonancia con su tiempo presente, el de la
posmodernidad o hipermodernidad, ha ido abandonando
los temas asociados a los grandes relatos, lo épico, la epopeya,
lo trascendental, para ocuparse de expresar los sentimientos,
pensamientos y vivencias o experiencias individuales, en una
perspectiva que se vuelve intimista. Así se produjo la ruptura
del romanticismo frente al clasicismo. Sin embargo, su reto
simbólico por excelencia sigue siendo el de lograr una comu-
nión, un puente emocional o experiencial entre lo individual
y lo colectivo, con todo y que, paradójicamente, siga siendo la
poesía el arte predilecto de lo que Juan Ramón Jiménez llamó
la inmensa minoría.