Por amor de su nombre
Pienso que, si pudiéramos tomar más tiempo en nuestro agitado ritmo de vida, para ver y saber lo que hay en el corazón de las personas, lo que piensan, las batallas que les ha tocado pelear, y de cuantas caídas han logrado levantarse con la ayuda de Dios, entonces tal vez, podríamos ser un poco más amables con los demás, y reconocer que todos somos valiosos y especiales en algún sentido, y que, a lo menos en ese sentido, todos merecen admiración, aplausos y reconocimiento. Ojalá que este relato nos ayude a todos a vivir cada día haciéndolo todo POR AMOR DE SU NOMBRE.
Dr. Roberto Herrera. Director de Mayordomía
División Interamericana, de la Conferencia General
de la Iglesia Adventista del Séptimo Día