Cantar de hojas
El título del presente poemario, Cantar de hojas,
sugiere que la naturaleza canta y, efectivamente, tiene
un peculiar lenguaje sonoro y elocuente y, en tal virtud,
la tierra y los bosques y los pajarillos vivientes emiten
permanentemente fl uidos y susurros sensoriales y sutiles,
como lo hacen las fl oraciones naturales, como árboles y
fl ores, raíces y arbustos, frutos y charamicos mediante sonidos
tenues, colores visibles, olores perceptibles, sabores
variados y texturas diversas con una singular frecuencia
de ondas imperceptibles, voces inaudibles y aliento sutil
de un peculiar lenguaje que algo le dicta a la sensibilidad
y algo le susurra a la conciencia, como lo sabe sentir y
valorar el creador de esta obra poética para satisfacción
del propio autor y para una gozosa gestación de la emoción
estética con su correspondiente fruición espiritual.
Nuestro poeta canta para exaltar el fulgor de la naturaleza;
escribe para expresar su identifi cación con lo
viviente; y crea para sentir y hacer sentir las cautivantes
sensaciones naturales, emocionales y espirituales que
hacen de la relación del hombre con el mundo un vínculo
entrañable, fecundo y luminoso. Se trata de un poetizar,
sensorial y trascendente, con la palabra que vivifi ca, la
imagen que rutila y el sentido que edifi ca y enamora.
Cantar de hojas es, en la creación poética de Víctor Escarramán,
un canto de exaltación a la naturaleza en una
lírica interiorista, exultante y gozosa.