La Casa es responsabilidad de todas las personas
Corresponsabilidad significa compartir responsabilidades. En el ámbito de los cuidados alude concretamente al hecho de que las tareas domésticas y de sostenimiento de la vida sean compartidas por todas las personas que conviven, sean hombres o mujeres. Cuidar es un trabajo, una actividad que consiste en la ejecución de una serie de tareas y que también conlleva determinados costes (personales, sociales y laborales). Es un trabajo tanto físico como emocional. Cuidar implica tareas, pero también relaciones y sentimientos, esto es, tiene una dimensión relacional. Tiene también una dimensión ética y política, ya que cuidar trasciende a un contexto social y físico más amplio que el puramente interpersonal. Aprender a cuidar cuidándonos supone una experiencia importante en el desarrollo personal y social de niños y niñas, pues por un lado aprendemos a cuidarnos, a tomar contacto con nuestras necesidades y deseos, que es la base para construir una autoestima sana, y por otro, descubrimos las necesidades y deseos de las otras personas, que es la base para desarrollar la empatía. La corresponsabilidad requiere cambios en los modelos de vida, ya que supone la existencia de relaciones igualitarias, superando los roles que tradicionalmente han sido asignados a hombres y a mujeres. El reparto equitativo de las tareas domésticas y de cuidado implica además un equilibrio respecto a la toma de decisiones, el reparto de responsabilidades y la distribución del tiempo. Por eso, junto al Ministerio de la Mujer realizamos el material didáctico, dirigido a niños y niñas, sobre corresponsabilidad y cuidados con el objetivo de visibilizar y valorar el trabajo de cuidados ahondando en el bienestar común y en la construcción de ciudadanía