Critica de nuestra historia moderna
Volumen 2
Durante tres siglos de régimen colonial, La Española, el primer asentamiento español en América, había sido punto de partida de exploraciones y conquistas de Tierra Firme, centro militar de importancia, albergue de bucaneros y filibusteros, y blanco de ocupaciones, invasiones y cambios de soberanía. El Tratado de Ryswick de 1697 otorga un tercio de la isla a Francia y el Tratado de Basilea de 1795 la cede íntegramente a cambio de la devolución a España de los territorios al sur de los Pirineos. Apenas un lustro después Santo Domingo es ocupado por el prócer haitiano François Toussaint-Louverture, quien declara en su primer acto público la libertad irrestricta de los esclavos de toda la isla.3 Enseguida Toussaint-Louverture regresa a Haití para hacer frente a la escuadra comandada por el general francés Charles Le Clerc; es derrotado y encerrado en un castillo de las montañas del Jura en Francia. Su sucesor, Jean-Jacques Dessalines, logra vencer a las fuerzas bonapartistas y en 1804 proclama la independencia de la parte occidental de la isla. La porción española se mantiene bajo soberanía francesa hasta noviembre de 1808, cuando los dominicanos triunfan en la Batalla de Palo Hincado y devuelven Santo Domingo a la administración española.