No canta el gallo
En su primer poemario el autor nos invita a un viaje imaginario que gira en torno a temas contemporáneos, entre el mundo desarrollado y el mundo en desarrollo. Nos trae desde una isla tropical su tradición y sus costumbres. Sus poemas nos llevan a un espacio metafísico, sin tiempo, con temas eternos, llenos de emociones, sensualidad y sensibilidad profunda, que a veces hieren, pero también curan. Con su expresión sencilla, suave y madura el autor nos cautiva, y, de este modo, nos abre la posibilidad de una vida digna, de aceptación y compasión por este mundo imperfecto.