La Española
Dos naciones, una isla
Ante la ominosa afrenta que representó la conquista y co-
lonización de las Américas y el holocausto que se produjo
contra una pobre raza que su único pecado fue haber nacido
en el paraíso, y bajo unos principios religiosos que no eran más
que la excusa para apoderarse de sus tierras y riquezas y poder
consolidar su poderío económico y militar en ultramar.
El imperio español se auto proclamó dueño y señor de todas
las tierras conquistadas.
Praxis que se extendió por todo el continente. Y luego no
sólo España, sino también Inglaterra, Francia, Holanda, Por-
tugal y Dinamarca, llevaron a cabo abusos y maltratos contra
los habitantes del continente.