La niña que quería ser princesa
Cuando se lee La niña que quería ser princesa se siente que es una verdadera pena que la misma no haya alcanzado la difusión merecida en la República Dominicana. Mas allá de su escogencia como ganadora de un primer lugar, se trata de una pieza escrita con un magnífico dominio del lenguaje, con unos niveles de imaginación que ponen bien en alto la literatura infantil dominicana, y con un mensaje para la niñez que mantiene plena vigencia al día de hoy, 65 años después de haber sido galardonada. Es una obra con todas las condiciones para convertirse en un clásico de la literatura infantil y juvenil dominicana.