Secreto de monte
Los cuentos de Secreto de monte, como si fuera una hamaca atada a los troncos de dos árboles, se mecen entre el mito y la leyenda; la ciguapa se humaniza para convertirse en símbolo dominicano de romanticismo y resistencia, de ilusión y geografía, y de dulce monstruosidad. Ligada a la naturaleza indómita, mimetizada con el paisaje nocturno del campo dominicano, la criatura femenina y de real fortaleza, es capaz de mostrar la inteligente observación que acompaña el devenir dominicano en su andadura. A sal, a cocina, a trenzas de bestias y a café mañanero, reflejo de huellas en tierra fértil, estas ciguapas están ligadas a la hospitalidad del campesino dominicano y al asombro que produce el encuentro con lo desconocido en un Secreto de monte.