Historia del carnaval de sánchez
La pregunta es obligada: ¿Es la historia del carnaval de
Sánchez parte o herencia de algún otro carnaval del mundo?
La respuesta es indudablemente afi rmativa. Hay un car-
naval universal –como la humanidad y la condición de esta– y
múltiples manifestaciones que han mutado con el tiempo y
las geografías.
El archifamoso Mijaíl Bajtin afi rmaba que “el carnaval no
tiene frontera espacial, es un estado peculiar del mundo; su
renacimiento y su renovación...”.
Los eternos buscadores de “el principio” aventuran teorías
sobre el dónde y cuándo comenzó el fenómeno. Unos van a
Egipto, otros a Grecia, hablan de los celtas y su diosa de las ha-
das. Las conjeturas llueven sin el consenso de los investigadores.
Las procesiones fálicas en honor al dios griego de la fer-
tilidad y la cosecha (Dionisos), que luego Roma asumió y
bautizó como Baco, presenta peculiares matices que se dan en
muchos carnavales. La teatralización callejera, el desenfado
en los atuendos, la fi delidad de los participantes etc. Con la
acotación, quiero signifi car la popularidad de la teoría griega
sobre los orígenes.