Y rucucú.
La historia del hijo del Sargentillo
Cuando nos hacemos una foto cuidamos que tenga buena luz, procuramos un buen fondo, retocamos con maquillaje nuestro rostro, nos atusamos el pelo y mostramos nuestra mejor sonrisa. Y si después, al visualizarla, descubrimos algún detalle que no nos convence, aún tenemos la posibilidad de pasarla por el Photoshop ¡y listo!
En este libro Santiago Rodríguez-Palancas ha querido “fotografiar” la vida de su abuelo Demetrio, con sus luces y sus sombras, con el fondo y el trasfondo de un pueblo de Herencia convulso y herido, sin maquillaje ni retoques, al natural. Y por supuesto, sin Photoshop (porque en aquella época no lo había, ni tampoco hacía falta).
La historia del hijo del Sargentillo nos recuerda que tan importante es la herencia que recibimos como la herencia que dejamos; la Herencia que recibimos como la Herencia que dejamos.