Caminando entre el bien y el mal
Cada quien decide su propio camino, nadie es
inducido u obligado a andar por el camino que otro
quiera, solo las mentes débiles se dejan persuadir,
engañar, manipular y dominar. La Biblia dice que es
el iluso que todo lo cree, que piensa que lo amargo
es dulce y que lo dulce suele ser amargo. El iluso es
aquella persona que se deja engañar con facilidad,
generalmente porque cree que todo el mundo actúa
con buena voluntad.
Muchos son atrapados por la curiosidad del
pecado, y se dejan llevar tras él con ataduras peligrosas,
porque es el mismo diablo que a través del pecado teje
ataduras en el ser humano, que luego se tornan difíciles
de romper. Los atados por el pecado viven una vida de
infelicidad, por más cosas que hagan habrá siempre
un vacío en su corazón.