Tras las huellas de Cristo
(Vivir lo que somos)
Todo cristiano que se convierte, es llamado a ser rehecho a imagen de Jesús y a trabajar en su Reino hasta su venida. Pero algo muy importante es que una vocación, antes que una obra, es una persona, la de Cristo. Ella debe ser el centro de todo y el amor a Él, la motivación fundamental de todo compromiso. Por eso debemos esforzarnos en fomentar la unión vital con Él y su seguimiento progresivamente más perfecto. Es decir, realizar lo que somos. Por eso, entre ambas realidades, nuestra unión con Cristo por el Bautismo y su seguimiento, existe tal unidad, que mutuamente se están exigiendo. Vivamos como hijos de Dios en Cristo, puesto que lo somos. Hacia aquí se orienta la presente obra que empalma, creemos que justamente, con la anterior: Hijos de Dios en Jesucristo. Pretendemos centrarnos en vivir esa profunda realidad, a ejemplo de Jesús, como él la vivió en plenitud.