El riesgo de los hijos de Dios
Si hay una realidad que palpamos todos los dias en nuestro caminar hacia Cristo, es la debilidad espiritual que nos abruma. Y el mayor riesgo es que el vaso de barro, recipiente extremadamente fragil se rompa, y se eche a perder el tesoro inapreciable que guarda y que debe ser protegido y conservado. Deseamos presentar nuestras reflexiones de
modo que también las nuevas sensibilidades sobre el tema, se sientan cuestionadas ante la realidad del pecado en el que estamos inmersos.