Llamados a una vida santa
Este libro hay que leerlo y asimilarlo con veneración y con fidelidad al soplo inefable del Espíritu Santo que en nuestro interior no sólo nos eleva, sino que nos ilumina, nos urge y nos ayuda a hacer realidad la voluntad y designios del Señor. Al llamamiento universal a la santidad dedicó el Concilio Vaticano II un capítulo entero en la Constitución sobre la Iglesia. El P. Juanes en este libro póstumo, con su fino olfato teológico, ha percibido todos estos matices y es notable su perspicacia. A ese llamamiento lo llama compromiso y lo vincula con el bautismo. Coherentemente en un segundo paso lo entronca con la pertenencia a la Iglesia de Cristo, indefectiblemente santa, y nos remite como origen de todo esto a la humanidad del Cristo resucitado y al don del Espíritu Santo que nos santifica identificándonos con Cristo. Esta santidad o identificación con Cristo la debemos conservar y manifestar en nuestra vida.