Pinceladas para meditar
La creación de un libro, es un honor esplendoroso, sobre todo cuando es fervoroso, amistoso y bondadoso. Es una diadema aureólica cuando busca la clemencia, indulgencia y benevolencia de la humanidad. El libro escrito con el lápiz corazón intuitivo, y extraído del arca espiritual, es libre de toda compensación y tasación.
La economía se desvía, cuando viaja en el tranvía por la vía de la sabiduría. El libre libro, el rebelde libro, puede tener pauta o mesura, pero jamás evaluación en el reino de la materialización.
Puede tener regulación o graduación, según el número de innovaciones nuevas y frescas motivaciones de las soluciones de los problemas que crea, anima o reanima.
A los escritores soñadores, el pragmatismo y mate realismo, resultan ser despertadores y reguladores.
La facilidad somnolente de plasmar un libro, nos despierta al asomar la dificultad en su profundidad. Mi motivación y canalización, es haber logrado mi reconexión y nivelación en esta evolución. Encontré la fuerza vital y la energía universal.