Recuperando la familia
Cuando Dios te llama para una cosa, hasta que no
se cumpla lo que ha dicho acerca de ti, eso que hará
contigo, él nunca te dejará hasta que lo cumplas, es
una palabra que soltó de ti y de tu casa, y esa palabra
cumplirá con su objetivo, con el fin determinado
por el Padre celestial:
Porque como descienden de los cielos la lluvia
y la nieve, y no vuelven allá, sino que riegan la
tierra, haciéndola producir y germinar, dando
semilla al sembrador y pan al que come, así
será mi palabra que sale de mi boca, no volverá
a mí vacía sin haber realizado lo que deseo,
y logrado el propósito para el cual la envié.
Isaías 55:10-11